MI PRIMER BEBE
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Una de las facetas más desconcertantes del oficio de
ser padres es que no hay tiempo para aprenderlo. De
repente, el soñado bebé se ha convertido en un ser real,
que está ahí y necesita que lo atiendan. Los nuevos
padres sienten una mezcla de felicidad e inquietud, de
ternura e inseguridad. Al fin y al cabo es la primera vez
que se enfrentan a algo que parece tan delicado
(aunque, en realidad, no lo es tanto).

Existen algunas preocupaciones típicas que comparten
casi todos los padres primerizos. Algunas tienen una
respuesta fácil y otras sólo se resolverán cuando el
pequeño y sus padres se conozcan un poco mejor.

Algunas de las interrogantes más comunes son:

Alimentación, Higiene, Sueño, Ropa y muy importante
su Seguridad.



Tener un bebé
supone asumir la
responsabilidad más
grande y la alegría
más absoluta
Muy pronto
curso para padres primerizos.
Alimentación
Durante los dos primeros años de vida se introducen todos los alimentos al niño. Es importante hacerlo siguiendo las guías y los consejos del Pediatra.

Durante los primeros seis meses se recomienda la lactancia materna exclusiva y el bebé come a demanda. Cuando se empiezan a introducir las papillas es
aconsejable seguir unas pautas para establecer una rutina diaria. Se puede seguir con la lactancia materna sin problemas.

Hay bebés que les cuesta más que a otros comer o disfrutar de ciertos alimentos. No hay que tirar la toalla y preparar diariamente la comida del bebé
aunque sólo tome unas cucharadas. En el caso de que el niño rechace sistemáticamente un alimento se debe consultar al Pediatra, ya que muchos bebés
rechazan los alimentos que les sientan mal o les causan alergia.

Se deben llevar a cabo normas de higiene básicas en la preparación de los alimentos del bebé. Es imprescindible un correcto lavado de manos antes de
manipular la comida y después de cada cambio de pañal. Hay que lavar correctamente las frutas y verduras y los utensilios para cocinar. Los alimentos
deben estar en buenas condiciones frescos o congelados.

Higiene
Los hábitos de higiene son importantes desde el nacimiento, deben formar parte del día a día del bebé. Cuando cae el cordón umbilical ya podemos
sumergir al bebé en la bañera. El baño debe ser diario y un momento relajante y divertido. Existen muchos juguetes para la bañera. Cuando el bebé ya se
mantiene sentado disfruta mucho más de la hora del baño. Se deben extremar las medidas de seguridad y nunca dejar solo al bebé en la bañera llena de
agua. Existen bañeras rígidas o de tela hasta los seis meses de edad (el bebé está tumbado o semiincorporado) y, cuando ya se mantiene sentado, sillas
de plástico con unas ventosas que se anclan en la bañera de los adultos.

El agua debe estar tibia, a unos 37ºC. Se debe aplicar muy poca cantidad de jabón y champú, que no sea irritante para los ojos ni la piel. Tras el baño se
debe aplicar una generosa cantidad de crema hidratante. Si se le quiere poner colonia mejor en la ropa que en el pelo o la piel. Deben ser colonias
especiales para bebé sin alcohol.

El lavado de manos también debe ser parte de la rutina del bebé cuando éste empieza a comer solito o bien a gatear. Deben lavarse antes de comer y
cuando estén sucias después del juego.

Las uñas se deben revisar con frecuencia y cortarse cada vez que lo necesite el bebé. Se cortan con tijeras pequeñas de punta redonda.

Las orejas solo se han de limpiar por el exterior con una toalla o bien un pañuelo. No se debe introducir ningún bastoncillo en el interior del conducto auditivo
porque se arrastrará la cera para adentro y se puede lesionar el tímpano.

El pañal hay que cambiarlo con frecuencia y si está sucio. Las cremas protectoras del área del pañal no son imprescindibles y se pueden utilizar sólo
cuando el culito está enrojecido. No se debe abusar del uso de toallitas, si se está en casa, se puede lavar el área con agua y un poco de crema o jabón
neutro. Las toallitas son muy cómodas cuando se está fuera de casa.

Sueño
El bebé debe dormir las horas necesarias para poder disfrutar de las actividades diarias: juego, paseo, comida o baño. Se deben seguir una rutina para que
el bebé pueda anticiparse a lo que toca en ese momento.

La cuna es un elemento de suma importancia ya que el niño pasa muchas horas en ella. Debe cumplir todos los requisitos de seguridad. Los barrotes
deben tener la altura necesaria para que cuando el bebé se pueda poner de pié no pueda salir de ella (mínimo son 50 centímetros desde la superficie del
colchón hasta el borde de la cuna). Los espacios entre barrotes no deben ser mayores de seis centímetros para evitar que el bebé saque la cabeza y se
lesione. No se deben utilizar almohadas ni cojines por peligro de asfixia.

Ropa
La ropa del bebé debe ser suave, ligera y fácil de poner y quitar. Lo mejor es que sea de fibras naturales, como el algodón: son frescas en verano y abrigan
en invierno. Las piezas únicas son más cómodas que las constan de camiseta y pantalón ya que no dejan al descubierto la espalda o la barriguita.

Deben ser prendas de ropa que permitan cambiar el pañal del bebé con facilidad (como las cinturas de goma elásticas o bien los corchetes en la parte
interna de las piernas).

Los calcetines y las gomas de los pantalones no deben oprimir ni dejar señales en la piel del bebé.

No se debe sobreabrigar al bebé. Se le debe vestir acorde a la temperatura ambiental y observando cómo van los adultos.

Cuando se empieza a mover se le debe poner ropa que le permita la libertad de movimientos

Los zapatos deben ser adecuados para el bebé. La talla debe ser la correcta y deben ser específicos para el gateo o para cuando empiece a andar.

Chupete
El uso del chupete es una opción de los padres. Su uso debe ser razonable. Es común que muchos bebés lo usen para conciliar el sueño o para
tranquilizarse en momentos de estrés. Durante el día (cuando están despiertos) el uso debe ser limitado. Hemos de dejar que el bebé emita sonidos o
balbucee, no sólo que succione el chupete. Una buena solución es ofrecérselo solo para dormir o en situaciones de ansiedad.

No se debe endulzar el chupete con azúcar o miel.

Se debe retirar a partir del año o año y medio (máximo a los tres años).

El juego y la estimulación
El juego es la forma en que los bebés se divierten pero también es una forma de aprender. Le ayuda a descubrir el mundo que le rodea y a establecer
relaciones sociales.

El primer juguete que tienen los bebés son sus padres, dedicar un tiempo diario al juego es muy recomendable.

El juego en el bebé se inicia en una etapa muy temprana, el lactante necesita que estimulen sus sentidos y es tan importante como el comer o la higiene.
Ofrecerle objetos o juguetes seguros, comunicación verbal constante, escuchar música y dejarle experimentar y moverse en una superficie confortable son
maneras baratas y eficaces de estimular al bebé.

Los juguetes deben ser los adecuados para la edad del niño evitando las piezas pequeñas que pueden ser ingeridas por el bebé. La pintura debe ser no
tóxica y libre de plomo.

El paseo
Se debe sacar a los bebés a diario a dar un paseo. Se aconseja que forme parte de la rutina diaria. Es muy recomendable la exposición solar en horas
donde el sol está bajo (antes de las 12h y después de las 16h) para favorecer la síntesis de la vitamina D (importante para la calcificación de los huesos).

Hay que proteger al niño del sol utilizando un protector solar de factor muy alto y ponerle una gorra para protegerle la cabeza

Seguridad en el hogar
La mayoría de los accidentes ocurren en el hogar y son evitables Siempre hay que vigilar al bebé no se puede quedar solo en un lugar no controlado. No se
debe dejar sin sujeción al bebé en un cambiador, la cama o el sofá. Hay que mantener los enchufes tapados, las medicinas y los productos de limpieza
fuera de su alcance, evitar que pueda ponerse en la boca piezas pequeñas y no poner sillas o muebles debajo de las ventanas.

No hay que tener al bebé en la cocina mientras se tiene la comida en el fuego o el horno encendido.

No se recomienda el uso de andadores o taca-taca porque el niño puede tomar gran velocidad, tropezarse y caerse. Además no es lo más adecuado para
su desarrollo psicomotor.

En el automóvil se debe utilizar el mecanismo de sujeción adecuado según la edad y el peso del niño.

Visitas al Pediatra
Aunque el bebé haya nacido sano y sin problemas de salud hay que seguir controles periódicos por el Pediatra. Estas visitas rutinarias son importantes
para valorar como crece y gana peso el bebé, dar las pautas de alimentación adecuadas y detectar problemas de salud.

También se pondrán las vacunas en el momento indicado.